¿Qué ver en Alicante en 3 días?

Con más de 8 millones de turistas al año, Alicante se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los turistas que buscan un lugar donde relajarse y disfrutar del Mediterráneo. Es una ciudad que combina historia, playas, gastronomía de alto nivel y un clima único durante todo el año.

Si estás aquí es que próximamente harás las maletas para pisar suelo alicantino. Así que, para ponerte más fácil tu itinerario, os hemos preparado una ruta de tres días para descubrir Alicante, donde conocerás los lugares imprescindibles de la ciudad de las Hogueras, sin prisas y aprovechando al máximo tu tiempo.

Día 1: casco histórico, castillo y paseo marítimo

El día único lo dedicaremos a adentrarnos en la historia de Alicante, en aquellos lugares que cuentan batallas y nos adentrarán en el pasado de la ciudad.

Mañana – Castillo de Santa Bárbara

Para aprovechar la mañana y evitar que esté masificado, nuestra primera parada será el Castillo de Santa Bárbara. Está ubicado en la cima del monte Benacantil, a 166 metros de altitud. En él se encuentra una de las fortalezas medievales más grandes de España.

Para llegar hasta él, puedes hacerlo andando o en ascensor desde la playa (2,70 € por persona (gratis para mayores de 65 años y niños menores de 5)

La entrada general al castillo es gratis y podrás visitarlo de lunes a domingo desde las 10:00-22:00H (abril-septiembre) y de 10:00- 20:00H (octubre-marzo)

Mediodía – Barrio de Santa Cruz

Después de visitar el Castillo de Santa Bárbara, baja caminando hacia el Barrio de Santa Cruz, el rincón más auténtico y pintoresco de la ciudad. Aquí disfrutarás de calles empedradas, fachadas blancas decoradas con buganvillas y macetas azules. Una auténtica postal mediterránea.

Alguno de los puntos que no debes perderte dentro de este barrio:

  • La Ermita de Santa Cruz
  • Calle San Rafel
  • Concatedral de San Nicolás, a solo cinco minutos del barrio de Santa Cruz

Termina este recorrido en la Plaza del Ayuntamiento de Alicante, un edificio barroco que data del siglo XVIII y donde en su interior podrás encontrar la famosa “Cota Cero”, referencia oficial del nivel del mar en España.

Tarde – Explanada de España y puerto

Después de una mañana cultural por el casco antiguo, la tarde en Alicante se disfruta mirando al mar. La mejor forma de empezar a sentir el Mediterráneo contigo es en la Explanada de España.

Este paseo icónico, construido en el siglo XIX sobre el antiguo malecón, está decorado con más de seis millones de teselas de mármol que dibujan un mosaico ondulado en rojo, negro Marquina y crema marfil. El efecto óptico recuerda al movimiento del mar y convierte la avenida en uno de los suelos más fotografiados de España.

Junto a esas teselas, verás que hay muchas palmeras. Pues bien, se suele decir que hay 360 en total, una por cada día del año.

Desde la Explanada accedes directamente al Puerto Deportivo de Alicante, uno de los más animados del Mediterráneo. Aquí cambia ligeramente el ambiente: más náutico, más abierto, con el sonido de los mástiles y el olor a salitre.

Pasea por el muelle observando yates y veleros, especialmente bonitos al atardecer cuando la luz dorada se refleja en el agua. Es uno de los mejores momentos del día para hacer fotografías.

Cuando empieza a anochecer y el Castillo de Santa Bárbara se ilumina sobre el monte Benacantil, la estampa es simplemente inolvidable y pondrá el broche final al primer día en Alicante.

Día 2: cultura, museos y playas

El segundo día lo dedicaremos a conocer Alicante culturalmente, adentrándonos en sus museos y conociendo la historia de la ciudad y todo el arte que tiene para demostrarnos.

Mañana – Museos imprescindibles

  • MARQ (Museo Arqueológico): uno de los mejores museos arqueológicos de Europa, con exposiciones interactivas. La entrada general al Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) cuesta 3€ para la exposición permanente. Existe una entrada conjunta de 8€ que incluye el museo y los yacimientos (Lucentum, La Illeta)
  • Museo de Arte Contemporáneo (MACA): ideal si te gusta el arte moderno. La entrada al Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), situado en la Plaza Santa María en el centro histórico, es gratuita. Es uno de los principales museos de la ciudad, especializado en arte del siglo XX y contemporáneo, y no requiere pago para acceder.

Mediodía – Mercado Central

A la hora del aperitivo, pocos lugares reflejan mejor la esencia gastronómica de la ciudad que el Mercado Central de Alicante. Inaugurado en 1922, su edificio de estilo modernista valenciano impresiona tanto por fuera como por dentro, con su gran cúpula y luminosidad natural.

Muchos puestos ofrecen degustaciones rápidas, y algunos cuentan con pequeñas barras donde tomar una copa de vino o una cerveza bien fría acompañada de tapas tradicionales.

Nada más salir encontrarás la Plaza 25 de Mayo, un pequeño espacio histórico que recuerda acontecimientos de la Guerra Civil. Es una buena primera parada para orientarte y tomar fotos del edificio del mercado.

La siguiente parada será Plaza de los Luceros, considerada el centro neurálgico de la ciudad. Su famosa fuente escultórica simboliza la luz y el mar, y es punto de encuentro para celebraciones locales y eventos. Aquí confluyen varias avenidas principales, por lo que siempre hay ambiente y movimiento.

Desde Luceros baja por calles comerciales como Alfonso X el Sabio o Maisonnave, donde se concentra la actividad urbana: tiendas, cafeterías y terrazas frecuentadas por locales. Es una zona ideal para sentir el ritmo cotidiano de Alicante más allá del turismo.

Llegarás a la popular Calle San Francisco, conocida por sus esculturas gigantes de setas de colores. Este tramo peatonal es uno de los más originales y fotografiados de la ciudad.

Tarde – Playa: elegir entre Postiguet o San Juan según tu estilo de viaje

Después de recorrer el centro histórico y disfrutar de la gastronomía local, la tarde es el momento perfecto para vivir uno de los mayores privilegios de Alicante: tener playas de calidad a pocos minutos del casco urbano. Dependiendo de tu tiempo, preferencias y ritmo de viaje, puedes elegir entre dos opciones principales:

  • Playa del Postiguet: Ideal si buscas comodidad y cercanía Ubicada literalmente a los pies del Castillo de Santa Bárbara, es la playa urbana por excelencia. Desde el centro se llega caminando en pocos minutos, lo que la convierte en la mejor alternativa si no quieres desplazarte en transporte.
  • Playa de San Juan: Ideal si prefieres amplitud y ambiente relajado Situada a unos 20 minutos del centro en tranvía o coche, es una de las playas más valoradas del Mediterráneo español. Su enorme extensión de arena fina permite encontrar espacio incluso en temporada alta.

Día 3: excursión y experiencia local

El tercer día lo dedicaremos a una excursión matinal imprescindible que sorprende a todos los visitantes y, por la tarde, a recorrer la ciudad en busca de recuerdos y productos típicos para llevarnos un pedacito de Alicante a casa.

Excursión recomendada – Isla de Tabarca

Reserva medio día para visitar la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Se llega en barco desde el puerto en unos 45–60 minutos. Pasea por sus murallas, báñate en sus aguas cristalinas y prueba el famoso caldero tabarquino, plato tradicional de pescado y arroz.

Las excursiones en barco de Alicante a la Isla de Tabarca cuestan alrededor de 24€ – 27€ por adulto (ida y vuelta).

En Tabarca podrás ver:

  • Murallas y puertas históricas
  • Iglesia de San Pedro y San Pablo
  • Torre de San José

Además, no dudes en bañarte en sus aguas cristalinas. La isla está rodeada por una reserva marina protegida.

Tarde – Compras y ambiente local

A la hora del aperitivo, pocos lugares reflejan mejor la esencia gastronómica de la ciudad que el Mercado Central de Alicante. Inaugurado en 1922, su edificio de estilo modernista valenciano impresiona tanto por fuera como por dentro, con su gran cúpula y luminosidad natural.

Muchos puestos ofrecen degustaciones rápidas, y algunos cuentan con pequeñas barras donde tomar una copa de vino o una cerveza bien fría acompañada de tapas tradicionales.

Nada más salir encontrarás la Plaza 25 de Mayo, un pequeño espacio histórico que recuerda acontecimientos de la Guerra Civil. Es una buena primera parada para orientarte y tomar fotos del edificio del mercado.

La siguiente parada será Plaza de los Luceros, considerada el centro neurálgico de la ciudad. Su famosa fuente escultórica simboliza la luz y el mar, y es punto de encuentro para celebraciones locales y eventos. Aquí confluyen varias avenidas principales, por lo que siempre hay ambiente y movimiento.

Desde Luceros baja por calles comerciales como Alfonso X el Sabio o Maisonnave, donde se concentra la actividad urbana: tiendas, cafeterías y terrazas frecuentadas por locales. Es una zona ideal para sentir el ritmo cotidiano de Alicante más allá del turismo.

Llegarás a la popular Calle San Francisco, conocida por sus esculturas gigantes de setas de colores. Este tramo peatonal es uno de los más originales y fotografiados de la ciudad.

Tarde – Playa: elegir entre Postiguet o San Juan según tu estilo de viaje

De regreso a Alicante, dedica el final del viaje a comprar productos típicos: turrón, vinos de la provincia, salazones o cerámica artesanal.

 

Tres días en Alicante son suficientes para enamorarte de la ciudad: historia, mar, gastronomía y cultura se combinan en un destino perfecto para tus vacaciones. Si organizas bien tu itinerario, podrás vivir una experiencia completa sin prisas y con tiempo para disfrutar del verdadero estilo de vida alicantino.